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San Salvador, El Salvador. 1965
Mi madre ese ángel
Mi madre vino a la Tierra,
con la esperanza
tijera y aguja en mano.
Su afán por matizar
arco iris y ternura,
hizo un jardín de esperanzas
de donde brotaron tres espliegos,
que a fuerza de arrullos,
manos balsámicas,
¡Que cosas!
Estos corazones
no fueron humildes
ni sencillos, como ella hubiera soñado.
Hoy,
los días grises han desaparecido
! Ya no te afanes!
Ríete de la vida,
olvídate de las dietas
y cosecha las flores con versos de amor
que nunca se escriben en vano
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